La CONFECH su organización, la Reforma de la Educación de Bachelet y el fetichismo de la unidad (1)

1Imagen

 

El día domingo 18 de mayo tuvo lugar la sesión plenaria del CONFECH, con las consecuencias conocidas por  todos; la pataleta de la presidenta de la FEUC Srta. Naschla Aburman,  la resolución del plenario sobre la reforma de la educación de la Nueva Mayoría (en adelante NM), y  dos problemas que me gustaría abordar desde esta tribuna, del cómo se organiza la CONFECH, es decir como toma las decisiones como eligen sus dirigentes cuanto es el  periodo de tiempo de elegidos, quienes pertenecen a la CONFECH etc. y  de la supuesta unidad a ultranza que propone el marxismo.

Por la extensión del tema este artículo lo segmentare en varias entradas.

 Sobre La organización Confech

 

El Confech es una organización que agrupa a todas las federaciones “democráticamente electas” de las universidades tradicionales de chile. La página en internet del Confech,(que es una pésima pagina en cuanto a la información dada, que nunca se actualiza y que pretende la publicación de las actas pero no publican una desde el 2011) declara que es una instancia para decisiones en plenario en la que se participa de manera horizontal y a la que cualquier estudiante de base puede asistir, la organización contempla una mesa ejecutiva que está  cito compuesta por un número reducido de federaciones elegidas en una plenaria a inicio de año, en función de criterios como su tamaño, distribución regional, influencia mediática(????), etc.” (http://confech.wordpress.com/quienes-somos/) (los signos de interrogación y énfasis son míos)

Eso lamentablemente es lo único que se pudo recoger sobre la dimensión estamental de la organización en sí, sin embrago nos da un marco  suficiente para poder realizar una crítica desde el movimiento obrero.

Quiero comenzar desde la siguiente base,  en  nuestro punto de vista no existe posibilidad hoy por parte de los obreros, de   creación y proliferación  de organismos que desde la base gobiernen la estructura y superestructura de una organización obrera de estudiantes, es decir organizaciones tipo consejos obreros, zoviet, o consejos de poder popular etc. Ello debido a que  en la actualidad  no existe una situación crítica del gobierno de la burguesía, en chile no se ha manifestado un estancamiento en la economía ( ni mucho menos estancamiento en las Fuerzas Productivas), no existe  hegemonía ideológica del proletariado, ni mucho menos un partido que represente los intereses de dichas organizaciones de clase, es decir dista mucho esta situación de ser, la manifestación de un conflicto de doble poder, o como otros autores han querido caracterizar una situación pre-revolucionaria.

Teniendo este análisis en cuenta es que me propongo criticar la organización Confech, desde dentro de sus contradicciones internas y no desde lo que nosotros querríamos que fuese dicha organización. En la actualidad la Confech se posiciona como una organización cuyo interés es la representación de los estudiantes de las universidades tradicionales a nivel nacional, pero que  sin embargo su impacto social y trascendencia histórica la colocan como un representante de los intereses de la mayoría del estudiantado universitario chileno indistintamente si este pertenece a universidades tradicionales o no tradicionales. El carácter objetivo de esta organización, (el poseer la representación  de los estudiantes   en general)  impide a la Confech en sí, ser un representante de una clase en particular, no obstante, cuando en la historia sucede que   en organizaciones coexisten  intereses de distintas clases y estratos de la sociedad, estas organizaciones se convierten en verdaderos campos de batallas, en donde por la vía de la política las organizaciones de los distintos estratos o clases transan y/o imponen, estrategias,  tácticas e intereses de clases particulares.

Presentado el problema, a nosotros los revolucionarios nos corresponde entender que clases entran en conflicto en el Confech, y cuáles son las fuerzas políticas que los representan.  Desde nuestro análisis están en rasgos generales en constante conflicto tanto  por un lado, la clase de los obreros o proletarios y las clases del  pueblo, y por el otro,  la clase de los pequeños poseedores, pequeños burgueses y/o los pequeños comerciantes  (descarto de este análisis a la burguesía en general por que su influencia si bien es fuerte en el estudiantado su presencia en ámbitos de decisión del confech es nimia). En tanto una definición de la clase de los proletarios es la realidad de estar, subsumido a una relación de explotación, estar liberado de los medios de producción y no pertenecer a un organismo de represión militar estatal (El capital capítulo IV -3 Compra y venta de la fuerza de trabajo) (principios de comunismo, Federico Engels, 1847, http://www.marxists.org/espanol/m-e/1840s/47-princi.htm)

Desde el marxismo se entiende que los hijos de la gente perteneciente a una clase en particular, forman  por así decirlo el ejército de recambio de dicha clase y que por ello  sufren las mismas carencia y privilegios que  sus padres, corren los mismos riesgos que estos, están siendo educados para reemplazar la posición de sus progenitores en la producción, y por esto pertenecen de hecho a la clase de sus progenitores, matizo un poco esta idea entendiendo que este proceso no es  de carácter mecánico y que la pertenencia a una clase varia a través del tiempo.  A modo de ejemplo cito:

“El poseedor de la fuerza de trabajo es un ser mortal. Por tanto, para que su presencia en elmercadosea continua, como lorequiere la transformación continua de dinero en capital, es necesario que el vendedor de la fuerza de trabajo se perpetúe, “como se perpetúa todo ser viviente, por la procreación”.  Por lo menos, habrán de reponerse por un número igual de fuerzas nuevas de trabajo las que retiran del mercado el desgaste y la muerte. La suma de los medios de vida necesarios para la producción de la fuerza de trabajo incluye, por tanto, los medios de vida de los sustitutos, es decir, de los hijos de los obreros, para que esta raza especial de poseedores de mercancías puedaperpetuarse enel mercado.” (El capital Tomo 1 cap. IV -3 compra y venta de la fuerza de trabajo, editorial siglo xxi)

Por otro lado los miembros de la pequeña burguesía se distinguen por ser pequeños comerciantes  o empresarios que explotan mano de obra, personas pertenecientes a partidos políticos, o miembros directores e ideológicos de los “Think Thank” de la burguesía, miembros del alta y media burocracia política del estado, integrantes de la burocracia universitaria, etc. Etc.  (acá también se debe hacer una matiz ya que el pensamiento socialista científico entiende que las posiciones de clases también varían en función de la ideología de los individuos así un pequeño burgués  pude ser un miembro de la clase de los proletarios en tanto su ideología y por tanto su praxis sea en función de los intereses de esta clase, de esta misma forma un militar, o un policía en tanto son hijos de proletarios no se convierten en estos en cuanto no comienzan a defender los interese de los obreros y abandonan la defensa a ultranza de la clase que los alimentaba, la burguesía) Se sobreentiende entonces que en esta organización y en otras los conflictos de clases llevaran a la tendencia  ganadora a colocar su ideología (que no necesariamente es la que representa mejor los intereses de la clase que dice representar) por encima de las otras.

La forma más radical de organizarse hoy

 

Entendemos entonces que las formas de organización dependen de los niveles de consciencia de las clases, tanto como del medio en el cual están insertos sin embargo, esta relación no es mecánica, y por lo tanto encontramos variaciones, mas o menos radicales en un mismo contexto social, son estas variaciones las que determinan, aventurismos, realismos o posiciones conservaduristas en los distintos contextos sociales, dese nuestro punto de vista la Confech fue superada por el contexto, las relaciones entre los organismos de los estudiantes tienden hoy hacia la unificación de demandas y por tanto de las luchas, no se entiende entonces que la izquierda en el Confech no bregue de una forma consolidada y directa, por la unificación en una misma federación de todas las universidades de Chile.

Es de una relevancia crucial tanto más por la unión de los estudiantes proletarios la unificación de los estudiantes universitarios de todo chile, siendo ese valor mucho más importante que la unidad abstracta de TODOS los estudiantes, la izquierda de la Confech debe entender que si desea ser una representante de los altos interese del proletariado nacional y el proletariado inmigrante en chile, debe romper con los sectores, pequeñoburgueses como el de la Srta. Aburman, para lograr la unificación con los sectores de clase de las federaciones de universidades privadas,

Por otro lado la posibilidad menos segura pero real de unificarse con los sectores de estudiantes secundarios  debe ser una prioridad tanto para el Aces como para la Izquierda de la Confech, la unificación tendera a un fin, el fin será la planificación de estrategias y tácticas del movimiento estudiantil para lograr educación gratuita, el costo cero de movilización para estudiantes, etc. Etc. Para todas las demandas económicas del proletariado estudiantil.

Por otro lado la forma de los estatutos de una futura orgánica unificada ¡debería tender a una democracia más avanzada!, ¡¿Cómo  es posible que una organización que se reivindica democrática, elija una mesa directiva  o vocería por su influencia mediática o solamente por pertenecer a una Universidad como la U. De Chile o la  P.U.C?!. Las elecciones de directivas o vocerías deben pertenecer a una línea política específica, dicha línea es la consecución del pensamiento de la mayoría  y como dicho pensamiento puede cambiar, es lógico por tanto que éstas vocerías o mesas ejecutivas, también  sean revocables de forma inmediata cuando la mayoría lo decida así; esa es la cúspide del pensamiento democrático y algo por cierto,  que no inventó el proletariado sino la propia burguesía radical en sus revoluciones.

Dentro de la dimensión de los estatutos,  deben también integrarse Federaciones Estudiantiles con Democracia Directas, es de Perogrullo que los revolucionarios deben abogar por la mayor democracia posible… ¿Cómo es posible entonces, que la izquierda del Confech no contemple si quiera la posibilidad de ingresar a futuras  Federaciones,  cuya forma de organización sea la Democracia Directa con estatutos, dando pie así a que se rompa el hilo conductor de la democracia burguesa legalista, que solamente considera válidas las organizaciones de federaciones por la vía representativa  y cuyo fin no es de extrañar, pues la mayoría de las organizaciones de democracia representativa tienden inherentemente a la burocratización y por ende  a la traición de los intereses de los oprimidos y explotados.

 

R. Whuertin

 

 

Del por qué?

Imagen

Smolny obrero es una revista/blog, cuyo fin es ser una plataforma de enseñanza para la clase obrera y un centro político para dicha clase. Nuestra labor es difícil pues somos militantes políticos sin ligación orgánico- partidaria  y obreros en el pleno sentido de la palabra, por lo tanto como la mayoría de los políticos revolucionarios debemos trabajar por nuestro pan y otorgar la mayoría de las horas fuera de nuestro trabajo para la lucha política ideológica y económica, por ende la redacción de artículos y editoriales será un poco desordenada y en ocasiones un tanto  caótica. Esperamos que en  la medida en que nos profesionalicemos   (no burocratizando)  en el arte de hacer periodismo, ésta etapa de un paso al costado para la creación de un real diario de la clase obrera.

Los comienzos siempre son complejos,  los militantes de Smolny Obrero hemos pasado por distintas experiencias políticas, desde las obscuras cavernas de la lucha contra la dictadura, pasando por el activismo social como un fin en sí,  hasta los más errantes  tipos de anarquismo; todas estas experiencias han dado frutos, algunos podridos otros con mas dulzor, sin embargo cada una de estas luchas ha dejado grandes enseñanzas en nuestras mentes y corazones.

Y es la revolución y aprendizaje de las grandes masas oprimidas y explotadas del mundo, la que nos ha llamado y sintetizado  en el  pensamiento Socialista Científico.  Queremos dejar claro de ante mano,  que nuestro punto de vista es tremendamente Materialista Y Dialéctico  y  que no adherimos, en este momento a ningún partido revolucionario, pues consideramos que las variantes de organización desde la apertura y triunfo del pensamiento de los Leninologistas, han transformado la tarea de la creación de una organización político revolucionaria, como un fin en sí mismo y en variantes de sectas, más o menos masivas. El fin por tanto de Smolny es ser una plataforma de influencia en las organizaciones obreras y  revolucionarias  y de quienes las componen.

Entendemos que esta tarea rebasará nuestras capacidades, pero también comprendemos que si no la iniciamos, los costos para el aprendizaje del proletariado nacional e internacional serán altísimos;  así como aceptamos que la tarea es colosal, aceptamos también que no somos el único grupo que brega por ésta y que los demás grupos Realmente Revolucionarios luchan de igual manera contra el enemigo común. Pretendemos entonces aportar al debate de las ideas Socialistas Científicas, con el más sincero llamado por el deber, así como con el respeto máximo a el fondo y forma de debate, no aceptaremos por tanto insultos ni tratos vejatorios hacia los participantes, ni hacia la revista misma; deseamos un debate de la manera más prolija posible, un verdadero debate de ideas, por tanto los invitamos a comentar y a dejar afuera las viejas formas de debate, esas que hacen gala de epítetos y calumnias de las mas ridículas pero efectivas,  para  personas  que creen tener la razón y que por tanto es licito cualquier forma para desprestigiar y destruir al rival político; con esas formas no estamos de acuerdo y tampoco las publicaremos, pues nuestra revista se reserva el derecho de edición.

No nos interesa debatir en los peores términos, para nosotros la forma determina el fondo y no es un simple adorno,  nuestro último interés, es ser como dichos filósofos que menciona Marx, los filósofos que se enfrascan en el cambio del mundo y en la búsqueda de la verdad.

 

5 red

 

CONTRA EL LLAMADO A LA “UNIDAD NACIONAL” QUE IMPULSAN LOS EMPRESARIOS… ¡SOLIDARIDAD Y PROTESTA OBRERA!

 

incendio-valparaiso-3

Ante la catástrofe social en Valparaíso y la avalancha de expresiones de solidaridad -tanto genuinas como oportunistas- los revolucionarios deben implementar el análisis materialista dialectico  de la realidad.

 

La tragedia ocurrida en Valparaíso  ha develado una vez más la vulnerabilidad en la cual viven miles de familias de la clase obrera y el pueblo, inseparable del mismo orden capitalista donde la mayoría proletaria es sacrificada por el bienestar y opulencia de una minoría explotadora. Esa vulnerabilidad es la que el gobierno patronal de la Nueva Mayoría pretende encubrir bajo un manto hipócrita. Los discursos en torno a la “casualidad” del incendio  y  el “orden natural de las cosas”, deben ser derrumbados críticamente por los  revolucionarios socialistas,  a fin de hacer patente la realidad  social que cubre la ideología burguesa y así promover la acción independiente de la clase obrera.

Sin embargo, en lo más importante, las fuerzas de la izquierda  se han comportado como meros colaboradores de ONGs que acuden en ayuda humanitaria, con más o menos palabras obreristas o populistas. Pero lo que corresponde, junto a la solidaridad de clase, es aclarar sin rodeos las raíces sociales de esta catástrofe.  De nada sirve apagar las llamas de las viviendas proletarias y populares sin llamar también a luchar contra lo que las originó. Es finalmente inútil apagar los efectos, pero sin luchar por arrancar de raíz sus causas, que nacen de este mismo sistema capitalista. En cambio, por ahora, en la mente del pueblo y los trabajadores buena parte de los que se dicen “revolucionarios” sólo son una especie de amalgama al lado del gobierno que se suma  prácticamente a las arengas del “vamos Chile”, del “viva el Chile unido” y de tanta bazofia  patriotera. A nosotros, compañeros y compañeras, nos corresponde la agitación de lucha y mostrar la raíz de los problemas al pueblo trabajador para que tome la  bandera de  sus propios intereses de clase.

 

Recordemos cómo ha sido manejada la catástrofe por el gobierno:  el incendio se originó el sábado 12 de abril,  la noche del mismo día Bachelet declara el Estado de Excepción en Valparaíso e inmediatamente se movilizan tropas armadas hasta los dientes con fusiles de guerra y chalecos antibalas. Así es,  antes siquiera de pensar en arrendar o hacer uso inmediato de  todos los helicópteros de Santiago y Valparaíso para combatir el fuego que ya reducía a cenizas las casas de la gente, o de enviar todo el contingente necesario de bomberos desde Santiago vía aérea haciendo uso de los aviones de guerra de la FACH, la señora Bachelet ante todo estaba preocupada -como siempre- de la sacrosanta propiedad  privada capitalista:  de que no ocurrieran  saqueos, ni nada que dañara la “imagen país” a ojos de los inversores chilenos y extranjeros. Esto no debería resultar extraño. Como decíamos, es parte de este mismo sistema explotador. Para que quede aún más claro: recordemos que el Estado de los patrones destina sólo 7 millones de dólares anuales a CONAF para apagar las llamas, mientras que para cuidar sus inversiones y combatir a los proletarios  su gasto militar asciende a los 5 mil millones de dólares.

 

La hoguera en la que se convirtieron las villas miserias de Valparaíso tiene solo un responsable, el capitalismo y su Estado,  del cual los distintos gobiernos de turno son sus defensores.  Los gobiernos de la burguesía han pasado por alto la seguridad de los cerros de Valparaíso, no han sido capaces de generar mecanismos económicos que subsanen los peligros propios de la vida en una quebrada como la de los cerros La Cruz y Mariposas,  han obviado la instalación de compañías de bomberos en los mismos cerros. Poco les ha importado la presión del agua ni  la cantidad de grifos por zonas habitadas, han regalado el borde habitado de Valparaíso a sus socios en las empresas forestales que trabajan el pino insigne y el eucalipto, arboles de los más combustibles que existen.  Nunca planificaron los barrios de Valparaíso ni le otorgaron a la gente posibilidad de construir sus casas con materiales menos combustibles. El problema de los basurales  y los vertederos nunca fue abordado, las vías de acceso a las poblaciones jamás han sido construidas con el fin de evacuar o amparar  en caso de una emergencia como ésta.  Si nos quedamos de brazos cruzados los que “pagarán el pato” serán como siempre los obreros y el pueblo oprimido.

 

Por lo tanto, el proletariado de Valparaíso debe  negarse rotundamente a los meros subsidios y, en su lugar, debe exigir en las calles la inmediata construcción de viviendas y su entrega absolutamente gratuita por el Estado burgués. Asegurar, del mismo modo,  la infraestructura material necesaria para los barrios: agua, calles amplias, etc; así como arriendos provisorios, financiados por el Estado, en hoteles, hostales, etc. Hoy nuestra tarea está en combinar la solidaridad de clase, el apoyo mutuo, con una ofensiva reivindicativa contra el gobierno, en defensa de nuestras condiciones elementales de vida.

 

La responsabilidad de la catástrofe en Valparaíso recae enteramente en los empresarios  y su Estado. El proletariado no puede pagar el costo de la catástrofe generada  por sus explotadores. La respuesta debemos darla en las calles.